Es difícil no apostar por tí
cuando me miras desde el otro lado,
cuando esos 90 centímetros
se camuflan en otro mundo,
viejo, nuevo o yo que sé
del que conviene no salir
pues ya ves la que está cayendo
y aquí, al menos cariño, tengo
el calor de tus ojos, o el frío de tus pies.
Es difícil no apostar por ti
cuando disparas a mis oidos
ese "quedate a dormir"
que los 160 centímetros de tu cama
consigan disipar al resto
atisbar al mañana sin esperarle
anegarme de sueños antes de dormir
Es difícil no apostar por ti
y dejar al azar los matices que eramos tú y yo
y hoy seguimos siendo...
cuando me miras desde el otro lado,
cuando esos 90 centímetros
se camuflan en otro mundo,
viejo, nuevo o yo que sé
del que conviene no salir
pues ya ves la que está cayendo
y aquí, al menos cariño, tengo
el calor de tus ojos, o el frío de tus pies.
Es difícil no apostar por ti
cuando disparas a mis oidos
ese "quedate a dormir"
que los 160 centímetros de tu cama
consigan disipar al resto
atisbar al mañana sin esperarle
anegarme de sueños antes de dormir
Es difícil no apostar por ti
y dejar al azar los matices que eramos tú y yo
y hoy seguimos siendo...



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