Aunque con una seguridad pasmosa sé que no puedo olvidarlo, repaso cada noche aquel momento, conociendo de memoria cada uno de los movimientos que aquella noche nos brindó.
Hoy sigo mirando tus ojos cerrados, como si siguieran en frente. Te huelo, el pelo primero, la parte de mi almohada donde reposa tu cabello después, y descubro tu cuerpo de la sabana que te esconde.
Allá sigo buscando tus lunares, llegando con la yema de mis dedos, volviendo a palpar aquellas irregularidades tan amadas.
Y consigo darme cuenta que todo sigue en su lugar, ese lugar que tanto me encanta. Tú a mi lado, desnuda; yo en mi pequeño universo, donde tú, princesa, te encuentras cerca.
Te abrazé, rozando casi todo tu cuerpo, rodeando con mis manos tu cintura, llegando a notar el frio de tus pies, aquel que invadía mis noches.
Eran las 4:23, sonreí y sorprendí a mi ilusión soñando despierta, abrazada a tu cuerpo...
Y volví a dormir, hasta que la mañana demostró que aquello no fue un dueño...
...Quiero noches contigo.
Hoy sigo mirando tus ojos cerrados, como si siguieran en frente. Te huelo, el pelo primero, la parte de mi almohada donde reposa tu cabello después, y descubro tu cuerpo de la sabana que te esconde.
Allá sigo buscando tus lunares, llegando con la yema de mis dedos, volviendo a palpar aquellas irregularidades tan amadas.
Y consigo darme cuenta que todo sigue en su lugar, ese lugar que tanto me encanta. Tú a mi lado, desnuda; yo en mi pequeño universo, donde tú, princesa, te encuentras cerca.
Te abrazé, rozando casi todo tu cuerpo, rodeando con mis manos tu cintura, llegando a notar el frio de tus pies, aquel que invadía mis noches.
Eran las 4:23, sonreí y sorprendí a mi ilusión soñando despierta, abrazada a tu cuerpo...
Y volví a dormir, hasta que la mañana demostró que aquello no fue un dueño...
...Quiero noches contigo.



Comments (0)
Publicar un comentario